Días Sin Fumar

lunes, 18 de noviembre de 2013

Adiós Champix y gracias por todo. (3 meses sin fumar)

Ayer, día 16, cumplí exactamente 3 meses de ex-fumadora. A parte, ya hace una semana que no tomo Champix.

Ahora es cuando se verá hasta que punto me ha ayudado la medicación, de momento creo que bastante, pero si es cierto que tengo ganas de fumar casi durante todo el día, no es algo insoportable pero es molesto.

Aun así, es agradable ya no sentir nauseas, y saber que estas consiguiéndolo sola. Probar ahora un cigarro, aunque solo fuera una calada, sería un error muy grave, ya que al no estar tomando Champix, los receptores nicotínicos de mis neuronas, que hasta ahora estaban bloqueados por la medicación, están activos de nuevo y si recibieran el estimulo de la nicotina, echaría por la borda todo lo logrado...

Cada día que pasa, a pesar de las ganas, me siento más feliz y orgullosa. No hay vuelta a tras.

Haciendo recuento:

Días sin fumar: 93
Euros ahorrados: 790,50€
Kilos ganados: 2 kg

- Puedo subir dos pisos corriendo sin ahogarme.
- Mi piel, sobretodo la de la cara, tiene un aspecto genial, me veo sana y mas joven.
- Soy más productiva en el trabajo.
- No derrocho dinero (antes tenia que sacar 20€ cada día para tabaco, acababa gastando más de lo que me podía permitir...)

Y lo más importante:

- TRANQUILIDAD. Ya no hay miedos ni ansiedad, ya no hay motivos para irme a la cama "acojonada"... mi corazón late de manera regular y a una velocidad normal. Por la noche al irme a dormir, en cuanto me relajo, mis pulsaciones son acordes a mi estado físico... desde hace tres meses solo he tenido 2 taquicardias... antes eran un par a la semana...




miércoles, 6 de noviembre de 2013

Afrontando Cambios. (83 días sin fumar)

De los momentos "críticos" que un ex-fumador ha de superar sin la "compañía" del tabaco, son los nuevos acontecimientos en la vida.

Los cambios, ya sean para bien o para mal, generan inquietud, ya seas fumador o no. Pero para un fumador es suficiente excusa para fumar más, y para un ex-fumador, supone un nuevo reto.

El sábado pasado, día 2 de Noviembre, fue el primer día de un gran cambio en mi vida. Casa nueva y en pareja. Es un gran cambio, un cambio agradable y deseado, pero genera cierto desasosiego.

Y reconozco que a ratos me gustaría fumar, aunque en seguida me doy cuenta de que fumarme un cigarro no va a cambiar nada, ni me va a tranquilizar ni me va a ayudar a disfrutar más.

Poco a poco, eso ratos en los que querría fumar, se van espaciando más en el tiempo y cada vez aparecen menos situaciones que asocio al tabaco.

De todas formas, es muy importante mantener una rutina, en la medida de lo posible, que nos de seguridad.
Programar nuestro día a día es de gran ayuda ya que evitas tener esos momentos "huecos" sin actividad alguna, en los que es muy fácil acabar pensando en el tabaco.
Hacer ejercicio, planear menús para mantener la línea y no subir demasiado de peso, o cualquier actividad que apetezca y que aleje nuestra mente del tabaco.