Días Sin Fumar

miércoles, 25 de septiembre de 2013

40 días sin fumar... y las ganas aumentan.

Todo el mundo dice que lo peor es el primer mes. Entrando en mi segundo mes sin fumar, estoy en desacuerdo con esa afirmación.
 
Llevo varios días deseando fumar. No es un deseo insoportable ni me subo las paredes, pero me hace estar mal. El deseo suele atacarme en momentos concretos, después de comer, cuando me aburro, antes de irme a dormir, mientras estoy delante del ordenador... y es más fuerte que el mes pasado.
 
Ahora mismo tendría que estar durmiendo, pero estoy inquieta. En mi cabeza ronda la idea de fumar todo el rato, es muy desagradable, porque no quiero hacerlo, y sé que si lo hiciera, a parte de sentirme muy mal, me haría encontrarme mal físicamente.
 
Sé que la clave es distraerse, con cualquier cosa, pero me entristece encontrarme en esta situación. Supongo que, porque creía que lo peor ya había pasado, y me había resultado bastante sencillo.
 
No quiero ni pensar en como sería hacer esto sin la medicación...
 
La verdad es que subestimamos el proceso de dejar de fumar. Hay que tener en cuenta que el tabaco es una droga, y que cualquier proceso de deshabituación conlleva efectos negativos durante un periodo de tiempo, y que no todas las personas reaccionan igual.
Es como estar "enfermo". Hay que cuidarse, mimarse y ser disciplinado. Comer y dormir bien, hacer ejercicio y evitar situaciones que puedan perjudicarte durante este proceso.
 
Reconozco que estos últimos días no he sido muy disciplinada y que no he dormido las horas que necesito ni he hecho el ejercicio que debería.
 
A pesar de esto, veo el lado positivo. Mi casa ya no huele a tabaco, mi mesa del ordenador ya no está llena de cenizas, por la mañana ya no me vienen deseos de fumar y ese supuesto resfriado que me duró más de una semana, ha desaparecido, mi nariz y mi garganta vuelven ha estar bien.
 
Espero que con el tiempo, las ganas disminuyan... porque ha sido algo desalentador que en vez de desaparecer, aumentaran.

lunes, 16 de septiembre de 2013

1 Mes sin fumar

Aunque a día de hoy hallan pasado 32 días desde que dejé el tabaco, para mi es un cumple-mes, ya que mi primer día sin fumar fue el 16 de agosto.
 
Las sensaciones son contradictorias. Siento como si nunca hubiera fumado, seguridad de que nunca jamás volveré a fumar y orgullo de haber llegado hasta aquí; y por otro lado, aun me persigue la añoranza y cierta tristeza, momentos (aunque pocos) en los que me atacan las ganas, el mono durante unos segundos.
 
Físicamente me encuentro mal. Es como un resfriado constante. Dolor de cabeza, dolor en el pecho, tos, nariz y garganta irritados, cansancio, me cuesta respirar... la verdad es que esa mejoría que había empezado a sentir se ha esfumado.
 
No sabría decir si es realmente un resfriado (llevo casi una semana así) o se debe a que mi organismo se está limpiando, pero es una lata.
 
Todo me huele mal, la calle, la gente, las cosas... a pesar de los mocos, mi olfato está hipersensible y cualquier olor me molesta y ya ni digo el olor de tabaco, me irrita muchísimo.
 
Otros problemas, mi intestino ha empezado a funcionar "anormalmente". A pesar de que ya no voy "suelta" como cuando fumaba, la regularidad ya no existe. Hay días que sí, varias veces y días que no...
 
Parece que los aspectos más "negativos" de dejar de fumar han aparecido de golpe y tarde.
 
Aun así, me reitero, dejar de fumar es lo mejor que he hecho.
 
Me quedan por delante 2 meses más de tratamiento. Las nauseas han disminuido, la somnolencia también, y sé que si no fuera por esta medicación no hubiera logrado llegar hasta aquí.
 
Queda aun mucho por hacer. Puedo estar sin fumar, siento rechazo por el tabaco, a pesar que de vez en cuando lo desee, y eso es lo que me hace ver que aun me queda para superar la adicción.

"Superar una adicción no es aguantar sin aquello que te la provoca, sino dejar de desearlo."

jueves, 5 de septiembre de 2013

3 Semanas Sin fumar

Hoy se cumplen justamente 3 semanas desde el último cigarro, estoy sorprendida!
 
Durante la semana de vacaciones tuve momentos de debilidad, de tentación, sobretodo cuando volvimos a Barcelona, pero los superé sin mayor trauma.
 
La vuelta al trabajo, volver a las oficinas de mi empresa, fue otra situación que generó tentaciones. Tenia una rutina muy marcada de hacer descansos cada hora para fumar un cigarro, y la verdad es que hasta el día de hoy, aunque no tenga ganas de fumar, me siento extraña.
 
Con las situaciones nuevas no tengo problema, la verdad es que cada vez pienso menos en tabaco.
En cambio las situaciones en las que antes fumaba, me producen cierta situación de "lucha interior".
 
Es como si yo ya fuera una ex-fumadora pero mi cerebro aun no. Pero aun así, no tengo ya ansiedad, me siento muy a gusto y feliz.
 
Mi pelo huele super bien, mi piel tiene un color sano y bonito, ya no me maquillo por las mañanas! porque tengo mejor cara, mis encías van mejorando, respiro muchiiiisimo mejor, aunque todavía estoy "purgando" flemas llenas de porquería del tabaco... (creo que pensareis que esto me lo podría haber ahorrado...).
 
A parte de las mejoras a nivel físico, también he sentido mejora en otros aspectos.
 
Me propuse al volver de vacaciones que haría dieta, mas que para perder peso para evitar subir, y también ejercicio diariamente, y hasta ahora lo llevo genial, es como si tuviera el doble de voluntad y disciplina que antes.
Creo que al fumar, de la manera que yo lo hacía, te hace ser muy sedentario, tener pocas ganas de mejorar tu entorno y provocaba mucha dejadez en la alimentación.
Toda mi vida giraba y dependía del cigarro, todo iba en función de poder fumar, era capaz de comer cualquier porquería barata con tal de tener dinero para comprar tabaco.
 
Ahora me siento capaz de hacer cualquier cosa, dieta, ejercicio, mejorar todos los aspectos de mi salud... hasta me he propuesto entrenar para poder participar en un triathlon el año que viene!
  
En cuanto a la medicación, sigo con el tratamiento, me quedan 2 meses para finalizarlo. De hecho, hoy me he comprado la caja con 122 comprimidos (un pastonazo...), y la verdad es que no puedo decir nada malo, a pesar de las nauseas tras tomar el comprimido, que duran poco.
A pesar de que son caras, sale más barato que fumar. Este es otro aspecto positivo de no fumar. El control económico. Ha día de hoy, no he pisado un cajero para sacar efectivo. No lo necesito! ya no he de comprar tabaco cada día y me preparo el almuerzo en casa y no voy al bar.
 
Todo son beneficios, no hay ni un "contra" en dejar de fumar, solo cosas positivas.
Creo que ya lo he dicho en alguna ocasión, pero lo repetiré... Dejar de fumar es lo mejor que he hecho, la mejor decisión que he tomado.