Días Sin Fumar

lunes, 18 de noviembre de 2013

Adiós Champix y gracias por todo. (3 meses sin fumar)

Ayer, día 16, cumplí exactamente 3 meses de ex-fumadora. A parte, ya hace una semana que no tomo Champix.

Ahora es cuando se verá hasta que punto me ha ayudado la medicación, de momento creo que bastante, pero si es cierto que tengo ganas de fumar casi durante todo el día, no es algo insoportable pero es molesto.

Aun así, es agradable ya no sentir nauseas, y saber que estas consiguiéndolo sola. Probar ahora un cigarro, aunque solo fuera una calada, sería un error muy grave, ya que al no estar tomando Champix, los receptores nicotínicos de mis neuronas, que hasta ahora estaban bloqueados por la medicación, están activos de nuevo y si recibieran el estimulo de la nicotina, echaría por la borda todo lo logrado...

Cada día que pasa, a pesar de las ganas, me siento más feliz y orgullosa. No hay vuelta a tras.

Haciendo recuento:

Días sin fumar: 93
Euros ahorrados: 790,50€
Kilos ganados: 2 kg

- Puedo subir dos pisos corriendo sin ahogarme.
- Mi piel, sobretodo la de la cara, tiene un aspecto genial, me veo sana y mas joven.
- Soy más productiva en el trabajo.
- No derrocho dinero (antes tenia que sacar 20€ cada día para tabaco, acababa gastando más de lo que me podía permitir...)

Y lo más importante:

- TRANQUILIDAD. Ya no hay miedos ni ansiedad, ya no hay motivos para irme a la cama "acojonada"... mi corazón late de manera regular y a una velocidad normal. Por la noche al irme a dormir, en cuanto me relajo, mis pulsaciones son acordes a mi estado físico... desde hace tres meses solo he tenido 2 taquicardias... antes eran un par a la semana...




miércoles, 6 de noviembre de 2013

Afrontando Cambios. (83 días sin fumar)

De los momentos "críticos" que un ex-fumador ha de superar sin la "compañía" del tabaco, son los nuevos acontecimientos en la vida.

Los cambios, ya sean para bien o para mal, generan inquietud, ya seas fumador o no. Pero para un fumador es suficiente excusa para fumar más, y para un ex-fumador, supone un nuevo reto.

El sábado pasado, día 2 de Noviembre, fue el primer día de un gran cambio en mi vida. Casa nueva y en pareja. Es un gran cambio, un cambio agradable y deseado, pero genera cierto desasosiego.

Y reconozco que a ratos me gustaría fumar, aunque en seguida me doy cuenta de que fumarme un cigarro no va a cambiar nada, ni me va a tranquilizar ni me va a ayudar a disfrutar más.

Poco a poco, eso ratos en los que querría fumar, se van espaciando más en el tiempo y cada vez aparecen menos situaciones que asocio al tabaco.

De todas formas, es muy importante mantener una rutina, en la medida de lo posible, que nos de seguridad.
Programar nuestro día a día es de gran ayuda ya que evitas tener esos momentos "huecos" sin actividad alguna, en los que es muy fácil acabar pensando en el tabaco.
Hacer ejercicio, planear menús para mantener la línea y no subir demasiado de peso, o cualquier actividad que apetezca y que aleje nuestra mente del tabaco.

sábado, 26 de octubre de 2013

El "placer" de fumar. (71 días sin fumar)

Hay momentos en los que añoro sentir aquel placer que sentía cuando me "apetecía" mucho un cigarro.
Lo curioso es que sé que esa añoranza es un engaño de mi cerebro.

Soy consciente de que el "placer" de esos momentos en los que apetecía mucho fumar, no era más que el alivio de la ansia por nicotina. Si ahora fumase, no sentiría ningún tipo de placer, ya que mi cuerpo está limpio de nicotina y no la necesita.

Cuando eres fumador, esos momentos de "placer" se suceden en puntos habituales del día a día:

- Antes de entrar al trabajo
- En un descanso
- En el almuerzo
- Al salir del trabajo
- Después de comer
- Delante del ordenador
- En un momento de evasión
- etc etc...

Y cuando dejas de fumar, esas situaciones son las de "riesgo", ya que están muy relacionadas con el tabaco.
Pasas de "disfrutar" de esas situaciones, acompañado del cigarro, que te alivia la ansiedad (por la nicotina) a de repente, tener que vivir esas mismas situaciones sin él.
Al principio es muy difícil, se pasa muy mal e incluso se abandonan esas actividades o se evitan esas situaciones, porque ya no se disfrutan como antes... se echa de menos el cigarro y se llega a creer que no se puede disfrutar de nada sin fumar.

Esto solo es cierto al principio, cuando estamos superando la adicción física a la nicotina. Poco a poco, vas notando como ya no te urge tanto un cigarro cuando, por ejemplo, estás tomándote un café en una terracita en el descanso del trabajo, y empiezas a sentirte a gusto, y en menos tiempo del que uno cree, se te olvida que fumabas en esas situaciones y te sorprendes al recordarlo.

Actualmente, me encuentro en medio de estas dos fases... a veces siento una punzadita de añoranza, que me sacudo con rapidez, y en otros momentos me sorprendo a mi misma viendo que me siento genial haciendo algo que antes solía hacer fumando cigarros uno tras otro.

De todo esto deduzco que mi cerebro sigue aun medio "engañado", y no es que añore realmente fumar sino que añoro sentir el placer que sentía cuando era una adicta al cigarro.

Creo que cualquier fumador y/o ex-fumador sabrá identificar a la primera esa sensación; para los que no habéis fumado nunca, seguro que conocéis a gente que fuma y seguro que habéis observado esa expresión de placer y bienestar que transmiten los fumadores cuando se fuman un cigarro relajadamente después de comer, no?

Pues es esa la sensación que se añora, no el cigarro en si. Esa es la gran lucha de un ex-fumador. Convencerse de que realmente eso no es placer, a no ser que llames "placer" al alivio que se siente al quitarte los zapatos, 2 tallas más pequeñas, que te has comprado, a pesar de que usarlos te destrozan los pies (by Allen Carr).


lunes, 21 de octubre de 2013

Motivos principales por los que dejé de fumar

Enfisema
Cáncer de pulmón
Cáncer de boca
Cáncer de garganta
Cáncer de estómago
Varices
Trombosis
Derrames
Infarto 
Periodontitis
Pérdida de piezas dentales
Envejecimiento prematuro
Muerte súbita

Todo esto (y mucho más) lo puede provocar fumar tabaco. A mis 33 años, casi 34, ya tengo dos de estos problemas, por suerte, no de los más graves... Da miedo pensar qué problemas tendría de aquí a 10 años si siguiera fumando como lo hacía hasta ahora...

miércoles, 16 de octubre de 2013

DOS MESES SIN FUMAR

Hoy es mi 2º cumple-mes de "no fumadora" y me quedan tan solo 28 días de tratamiento.

Sigo con las nauseas por culpa del Champix. Sigo teniendo momentos en los que deseo fumarme un cigarro, de hecho, este segundo mes me ha resultado más difícil que el primero, pero la determinación y la felicidad por no hacerlo son mucho más fuertes.

Cualquier fumador (y ex-fumador) lo sabe, la clave del éxito es tener muy claro que no quieres seguir fumando y desear mucho dejar el tabaco. Cómo lo hagas y con qué ayudas, es secundario, lo importante es conseguir librarse.

Durante este período he sufrido momentos de "bajón" e incluso de dudas, pero por lo que he podido averiguar, les pasa a muchos ex-fumadores; el primer mes están tan motivados y eufóricos que les resulta realmente sencillo dejarlo, pero tras la novedad, parece que la intensidad de la motivación y la alegría disminuye y ahí está el peligro.

Creo que de momento lo estoy superando, y que la tentación, muy fuerte en algunos momentos, no me ha vencido. Ayuda mucho que la mayoría de la gente que me rodea, no fume.

Algo de lo que me he dado cuenta es que cuando empiezas tu día a día sin tabaco, estás tan motivado que haces todo aquello que es beneficioso para tu salud, con alegría y casi sin esfuerzo... pero van pasando los días y has de ser cada vez más disciplinado para que la pereza no te venza... y esto es lo que me ha pasado a mí.
He dejado de hacer ejercicio, y aunque no me hincho a comer ni como cosas que no debiera, es cierto que no estoy llevando una dieta muy equilibrada... y estas dos cosas son fundamentales para tener éxito en la lucha contra el tabaco a largo plazo.

Tras dos meses, una tiene la sensación de que hace una eternidad que dejó el tabaco, pero la realidad es que justamente ahora empieza la verdadera lucha.

domingo, 6 de octubre de 2013

Día 52 SIN FUMAR: A camino de los 2 meses.

Qué rápido que pasa el tiempo!. En una semana, llevaré dos meses sin fumar, y solo me quedará un mes de tratamiento.
 
He de decir que el camino hasta aquí no ha sido fácil, pero tampoco difícil. Reconozco que ha habido momentos duros, en los que la tentación casi me vence, situaciones que me han desbordado y ratos en los que mi estado de ánimo no era el mejor... pero haciendo balance, ha sido mucho más llevadero de lo que se puede esperar si dejas de fumar sin apoyo farmacéutico.
 
No es por hacer propaganda del medicamento, sino porque sé que hay muchos fumadores, como lo era yo (aún se me hace raro hablar de mi como ex-fumadora!), que se fuman 2 paquetes al día, que sienten la ansiedad de la retirada de la nicotina a los 30 min de haberse fumado el último, que llegar a las doce de la noche sin tabaco es un drama... que no dejan de fumar por miedo, por un miedo terrible a pasarlo muy mal... y lo peor (y conozco algún caso), es que para estos fumadores, dejar el tabaco de golpe, sin apoyo médico, puede suponer la aparición de trastornos muy indeseables (ansiedad, depresión, ataques de pánico...), y la medicación, en estos casos, considero que es prácticamente indispensable.
 
La medicación ayuda a que el proceso de deshabituación sea menos traumático, se sienten todos los "males" de la retirada de la droga, pero atenuados hasta tal punto que se pueden soportar. En algunos fumadores, esos "males" llegan a ser tan intensos que incluso se ponen enfermos y han de quedarse en la cama...
 
Muchos consideran que las farmacéuticas nos están engañando, que la única manera de dejar de fumar es ser conscientes, tener claro que no quieres seguir fumando y tener fuerza de voluntad... yo no opino lo mismo.
 
Si es cierto que para dejar de fumar hay que "ser conscientes, tener claro que no quieres seguir fumando y tener fuerza de voluntad", pero no para todo el mundo es suficiente, así como también hay gente que solo con proponerse no fumar, lo dejan de un día para otro sin mayor trauma.
 
Cada persona es un mundo, y a cada fumador le afecta de diferente manera dejar la droga.
 
La Vareniclina (Champix), ayuda a suavizar la ansiedad y la tristeza, que son los peores enemigos de quien intenta dejar de fumar, y eso te permite tener mayor control sobre ti mismo, ser capaz de recapacitar ante situaciones peligrosas e ir logrando, día a día, acabar con la adicción física y la psicológica, a base de "trabajarte" tú mismo.
 
Es cierto que la medicación por si sola no va a hacer que dejes de fumar, has de tener muy claro y estar muy convencido de que quieres librarte de esa lacra que es el tabaquismo... pero si eres de esos fumadores que ya lo han intentado varias veces sin éxito, que lo pasa realmente muy mal, hasta el punto de que le impide llevar vida normal, o que corre el riesgo de desarrollar algún trastorno (eso lo diagnosticará el médico de cabecera), Champix es un buen aliado.
 
Como ya he dicho otras veces, estoy convencida de que sin el apoyo médico no hubiera llegado hasta aquí, y probablemente, hubiera empeorado mi salud mental... por eso estoy contenta de que exista esta opción, me da igual que las farmacéutica sea un poco más rica gracias al dinero que he invertido en comprar este fármaco, el caso es que yo también soy más rica, mucho más... a parte de que, en cuanto acabe el tratamiento, ya no gastaré más dinero en medicación, tampoco lo gasto en tabaco, y estoy recuperando mi salud... y esto último no tiene precio.
 

Para que os hagáis una idea... en el tiempo que llevo sin fumar, he dejado de gastar 460€ en tabaco... imaginaos al cabo de un año!!

En medicación he gastado un total de 298€, y ya no he de gastar un euro más!

 
 

martes, 1 de octubre de 2013

Mes y medio sin humos. Me merezco un premio.

He descubierto que no tomar la medicación a la hora correspondiente, hace que me sienta negativa y que las ganas de fumar me fastidien más.
 
De todas formas, tras unos días de sentirme algo pesimista, he ido recuperando el optimismo.
Este es el primer mes, desde que he dejado de fumar, en el que no voy a gastar ni un euro en nada relacionado al tabaco (ni cigarros, ni medicación), y por ello, me he hecho un regalo.
 
Me he comprado 3 fragancias:
 
- Luz de Flor Serena, del Mercadona!. Es la que suelo usar en el día a día. Es fresca y suave.

 
 
- Don Algodón Chic and Sexy. Siempre me han gustado las fragancias de Don Algodón. Esta en concreto es algo más densa y dulce que la clásica, con notas muy suaves de pachuli. No soy muy fan del pachuli, pero reconozco que para salir de noche, es la mejor fragancia.
 
 


- Dutti Woman. Esta es la que más me gusta (y también la más cara). Es la versión femenina de la Dutti Sport de Massimo Dutti. Es suave y jabonosa, huele a limpio. El olor que desprendes al ponértela es como si acabaras de salir de la ducha. Muy agradable.

 
 
Y haciendo cuentas al llegar a casa, no me he gastado ni la mitad, en este auto regalo, que lo que me gastaba en tabaco!!

miércoles, 25 de septiembre de 2013

40 días sin fumar... y las ganas aumentan.

Todo el mundo dice que lo peor es el primer mes. Entrando en mi segundo mes sin fumar, estoy en desacuerdo con esa afirmación.
 
Llevo varios días deseando fumar. No es un deseo insoportable ni me subo las paredes, pero me hace estar mal. El deseo suele atacarme en momentos concretos, después de comer, cuando me aburro, antes de irme a dormir, mientras estoy delante del ordenador... y es más fuerte que el mes pasado.
 
Ahora mismo tendría que estar durmiendo, pero estoy inquieta. En mi cabeza ronda la idea de fumar todo el rato, es muy desagradable, porque no quiero hacerlo, y sé que si lo hiciera, a parte de sentirme muy mal, me haría encontrarme mal físicamente.
 
Sé que la clave es distraerse, con cualquier cosa, pero me entristece encontrarme en esta situación. Supongo que, porque creía que lo peor ya había pasado, y me había resultado bastante sencillo.
 
No quiero ni pensar en como sería hacer esto sin la medicación...
 
La verdad es que subestimamos el proceso de dejar de fumar. Hay que tener en cuenta que el tabaco es una droga, y que cualquier proceso de deshabituación conlleva efectos negativos durante un periodo de tiempo, y que no todas las personas reaccionan igual.
Es como estar "enfermo". Hay que cuidarse, mimarse y ser disciplinado. Comer y dormir bien, hacer ejercicio y evitar situaciones que puedan perjudicarte durante este proceso.
 
Reconozco que estos últimos días no he sido muy disciplinada y que no he dormido las horas que necesito ni he hecho el ejercicio que debería.
 
A pesar de esto, veo el lado positivo. Mi casa ya no huele a tabaco, mi mesa del ordenador ya no está llena de cenizas, por la mañana ya no me vienen deseos de fumar y ese supuesto resfriado que me duró más de una semana, ha desaparecido, mi nariz y mi garganta vuelven ha estar bien.
 
Espero que con el tiempo, las ganas disminuyan... porque ha sido algo desalentador que en vez de desaparecer, aumentaran.

lunes, 16 de septiembre de 2013

1 Mes sin fumar

Aunque a día de hoy hallan pasado 32 días desde que dejé el tabaco, para mi es un cumple-mes, ya que mi primer día sin fumar fue el 16 de agosto.
 
Las sensaciones son contradictorias. Siento como si nunca hubiera fumado, seguridad de que nunca jamás volveré a fumar y orgullo de haber llegado hasta aquí; y por otro lado, aun me persigue la añoranza y cierta tristeza, momentos (aunque pocos) en los que me atacan las ganas, el mono durante unos segundos.
 
Físicamente me encuentro mal. Es como un resfriado constante. Dolor de cabeza, dolor en el pecho, tos, nariz y garganta irritados, cansancio, me cuesta respirar... la verdad es que esa mejoría que había empezado a sentir se ha esfumado.
 
No sabría decir si es realmente un resfriado (llevo casi una semana así) o se debe a que mi organismo se está limpiando, pero es una lata.
 
Todo me huele mal, la calle, la gente, las cosas... a pesar de los mocos, mi olfato está hipersensible y cualquier olor me molesta y ya ni digo el olor de tabaco, me irrita muchísimo.
 
Otros problemas, mi intestino ha empezado a funcionar "anormalmente". A pesar de que ya no voy "suelta" como cuando fumaba, la regularidad ya no existe. Hay días que sí, varias veces y días que no...
 
Parece que los aspectos más "negativos" de dejar de fumar han aparecido de golpe y tarde.
 
Aun así, me reitero, dejar de fumar es lo mejor que he hecho.
 
Me quedan por delante 2 meses más de tratamiento. Las nauseas han disminuido, la somnolencia también, y sé que si no fuera por esta medicación no hubiera logrado llegar hasta aquí.
 
Queda aun mucho por hacer. Puedo estar sin fumar, siento rechazo por el tabaco, a pesar que de vez en cuando lo desee, y eso es lo que me hace ver que aun me queda para superar la adicción.

"Superar una adicción no es aguantar sin aquello que te la provoca, sino dejar de desearlo."

jueves, 5 de septiembre de 2013

3 Semanas Sin fumar

Hoy se cumplen justamente 3 semanas desde el último cigarro, estoy sorprendida!
 
Durante la semana de vacaciones tuve momentos de debilidad, de tentación, sobretodo cuando volvimos a Barcelona, pero los superé sin mayor trauma.
 
La vuelta al trabajo, volver a las oficinas de mi empresa, fue otra situación que generó tentaciones. Tenia una rutina muy marcada de hacer descansos cada hora para fumar un cigarro, y la verdad es que hasta el día de hoy, aunque no tenga ganas de fumar, me siento extraña.
 
Con las situaciones nuevas no tengo problema, la verdad es que cada vez pienso menos en tabaco.
En cambio las situaciones en las que antes fumaba, me producen cierta situación de "lucha interior".
 
Es como si yo ya fuera una ex-fumadora pero mi cerebro aun no. Pero aun así, no tengo ya ansiedad, me siento muy a gusto y feliz.
 
Mi pelo huele super bien, mi piel tiene un color sano y bonito, ya no me maquillo por las mañanas! porque tengo mejor cara, mis encías van mejorando, respiro muchiiiisimo mejor, aunque todavía estoy "purgando" flemas llenas de porquería del tabaco... (creo que pensareis que esto me lo podría haber ahorrado...).
 
A parte de las mejoras a nivel físico, también he sentido mejora en otros aspectos.
 
Me propuse al volver de vacaciones que haría dieta, mas que para perder peso para evitar subir, y también ejercicio diariamente, y hasta ahora lo llevo genial, es como si tuviera el doble de voluntad y disciplina que antes.
Creo que al fumar, de la manera que yo lo hacía, te hace ser muy sedentario, tener pocas ganas de mejorar tu entorno y provocaba mucha dejadez en la alimentación.
Toda mi vida giraba y dependía del cigarro, todo iba en función de poder fumar, era capaz de comer cualquier porquería barata con tal de tener dinero para comprar tabaco.
 
Ahora me siento capaz de hacer cualquier cosa, dieta, ejercicio, mejorar todos los aspectos de mi salud... hasta me he propuesto entrenar para poder participar en un triathlon el año que viene!
  
En cuanto a la medicación, sigo con el tratamiento, me quedan 2 meses para finalizarlo. De hecho, hoy me he comprado la caja con 122 comprimidos (un pastonazo...), y la verdad es que no puedo decir nada malo, a pesar de las nauseas tras tomar el comprimido, que duran poco.
A pesar de que son caras, sale más barato que fumar. Este es otro aspecto positivo de no fumar. El control económico. Ha día de hoy, no he pisado un cajero para sacar efectivo. No lo necesito! ya no he de comprar tabaco cada día y me preparo el almuerzo en casa y no voy al bar.
 
Todo son beneficios, no hay ni un "contra" en dejar de fumar, solo cosas positivas.
Creo que ya lo he dicho en alguna ocasión, pero lo repetiré... Dejar de fumar es lo mejor que he hecho, la mejor decisión que he tomado.

jueves, 22 de agosto de 2013

Día 15º de tratamiento: PRIMERA SEMANA SIN FUMAR

Mi primera semana como no fumadora!! quién me lo iba a decir!.
 
Es momento de hacer balance de como ha sido esta experiencia hasta ahora, dejar de fumar, y con la ayuda de Champix.
 
He de reconocer que solo ha habido un día (el segundo) en el que sentí ansiedad. Los siguientes días, tal vez algo de inquietud, pero no llegaba realmente a ansiedad.
Tampoco he sufrido, no me he subido por las paredes y no he estado de mal humor.
 
Por lo tanto puedo decir que he superado la adicción física. Pero todavía sigo luchando contra la dependencia psicológica.
 
Me sigue apeteciendo fumar, aunque esa apetencia es fácil de controlar y no supone más que un fastidio cuando aparece.
A ratos me siento triste, como añorada. Añoro el tabaco, o fumar en momentos concretos, ya que esos momentos eran momentos de placer y siempre iban acompañados del cigarro. Para mi esto es síntoma de adicción psicológica.
 
El hábito de fumar durante años, y sobretodo no prescindir del cigarro en ciertos momentos, hace que si no fumas en esos momentos, no puedas saborear ese instante.
 
Se habla de lo perjudicial que es el tabaco a nivel físico, pero no a nivel psicológico.
El tabaco merma la independencia de la persona, la capacidad de disfrutar de la vida, te hace sentir un paria en muchas ocasiones, y en otras tantas te incomoda ser fumador y necesitar el tabaco, disminuyendo así tu autoestima. Todo esto genera estrés... y ya se sabe como un fumador supera el estrés...
Si esta situación se prolonga por muchos años, el fumador puede llegar a sentirse un "yonkie" que nunca será capaz de dejar de fumar. Se sentirá condenado de por vida, perdiendo así toda esperanza y resignándose a que el cigarro domine su vida.
 
En una semana de no fumar, me he tenido que enfrentar a situaciones en las que disfrutaba porque fumaba, y estoy aprendiendo a disfrutarlas sin el tabaco.
Siempre aconsejan de que no realices aquellas actividades que solías realizar cuando fumabas... pues yo no puedo seguir ese consejo (y creo que muchos tampoco) ya que entonces dejaría de vivir.
 
Sigo tomándome mi café en la hora del descanso. Sigo yendo a tomar algo en las terracitas con mis amigos. Sigo disfrutando de buenos platos de comida con sobremesa. Sigo sentándome a charlar con mi madre, aunque ella fume. Sigo pasando el rato delante del ordenador. Sigo jugando al LoL.... todas son situaciones en las que solía fumar, y mucho, pero me niego a creer que solo las disfrutara porque fumaba... es más quiero seguir disfrutándolas sin fumar.
 
Es cierto que a ratos me vienen las ganas, que ese monstruillo que tengo en el cerebro y se alimenta de nicotina, hace de las suyas "susurrándome" que me fume uno, que no pasa nada. Pero es un intento desesperado para seguir manteniendo control sobre mi. Esas ganas que pretenden hacerme caer en la tentación de fumarme aunque sea solo un cigarro, son la prueba de que estoy ganando la batalla.
 
El monstruillo de la nicotina está perdiendo control, esta perdiendo poder sobre mi, y a la desesperada, está tratando de engañarme para que fume, y así recibir su dosis y recobrar energía, y someterme...
 
Aunque ahora me cueste, sé que poco a poco, volveré a disfrutar al 100% de todo, sin necesidad de fumar.
 
Mañana empiezo vacaciones. Mis primeras vacaciones sin humo!, cumpliré otra semana más.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Dia 14º de tratamiento: DIA 6 SIN FUMAR

Ya he acabado el primer estuche de tratamiento. Mañana empiezo el tratamiento de mantenimiento.
 
No hay cambios desde ayer, tengo algo de tristeza que a ratos me cuesta sobrellevar, pero en términos generales, he de estar satisfecha, todo está yendo sobre ruedas.
 
La tristeza que siento viene de la "añoranza" del cigarro, aunque no tengo sufrimiento ni me subo por las paredes, hay momentos en los que echo de menos el cigarro, y esos momentos, que antes eran "placenteros", ahora son agridulces.
 
Me alegro de no fumar, me alegro de estar superando la dependencia, pero a veces siento que no disfruto de ciertas situaciones como cuando fumaba. Bajar a tomar el café en el descanso del trabajo, ya no es tan satisfactorio, salir del trabajo ya no es tan apremiante porque no voy a fumar, las tardes en casa son aburridas y ver la tele sin fumar ya no me distrae tanto...
 
Claro que todo esto es ese engaño que aun perdura en mi cabeza, y el mono psicológico:
 
- Antes el descanso del trabajo era el momento de fumar, no un descanso en sí mismo. Era el momento en el que me fumaba todos los cigarros que no había fumado desde que entraba al trabajo.
 
- La salida del trabajo era el doble de gratificante, porque acababa mi jornada laboral y porque podía fumar.
 
- Las tardes no me parecían aburridas porque me las pasaba tirada en el sofá, fumando como una cosaca pensando en las musarañas, o delante del ordenador, hasta que llegaba la hora de cenar.
Y lo mismo con la tele.
 
De todo esto concluyo que nunca disfruté realmente de estas situaciones, sino que estas situaciones eran excusas para fumar.
 
Y ahora me toca aprender a disfrutarlas, por primera vez en mi vida de adulta.

martes, 20 de agosto de 2013

Dia 13º de tratamiento: DIA 5 SIN FUMAR


Hoy es un mal día.
Estoy más susceptible y triste. Y la falta de tabaco, obviamente, lo empeora un poco.

Me he pasado casi toda la mañana ansiando un cigarro. He podido sobrellevarlo bien, pero reconozco que me he sentido triste y fastidiada.

Constantemente el pensamiento de que por fumar uno, no pasaba nada, me cruzaba la mente. Como si ello pudiera reportarme algún beneficio, alegrarme el día o animarme.

El caso es que me he dicho, bien, pues pídele un cigarro a alguna de tus compis y fúmatelo, pero luego qué?,  va a cambiar algo? lo que te hace tener un día malo va a desaparecer? te vas a sentir mejor por un cigarro solo?... no, que va, necesitaría por lo menos 1 paquete y medio (es decir, 30 cigarrillos), y aun así mi día no mejoraría, solo desaparecerían las ganas de fumar y las sensación de desubicación.

Esto me ha amargado un poco, porque me siento engañada. Durante años, he estado fumando y enfrentando mis problemas con el cigarrillo en la boca. Como una tonta, me sentía más tranquila cuando fumaba, una especie de consuelo, engañándome a mi misma sin darme cuenta, creyendo que los problemas perdían intensidad...

Ahora soy plenamente consciente de todo el engaño. Tenias un día malo y te hinchabas a fumar, mientras lo hacías te evadías y calmabas la ansiedad por la retirada de la nicotina, de ahí esa supuesta "sensación de relax" y de que los problemas no eran tan importantes. Pero en realidad, lo único que haces es perder el tiempo, mientras fumas y te evades, dejas de buscar posibles soluciones a tu problema, o de realizar alguna actividad que pueda mejorar realmente tu día. No solo eso, está claro que el tabaco no va a arreglar nada, es más, te llena los pulmones y bronquios de sustancias nocivas mientras te vacía el bolsillo, añadiéndote 2 problemas más.

Cuando te das cuenta de ello, de que tu salud empeora, de que te quedas sin dinero, de que fumar no arregla tu día, te angustias, sientes ansiedad, y que haces?... FUMAR... es un puñetero circulo vicioso, del cual solo se puede salir de una forma: Tomando consciencia de la realidad y dejar de fumar.

He tenido un mal día, como muchas otras veces, pero no he fumado. No he tenido ese "consuelo" que tenia antes, y tampoco lo he substituido con comida ni nada por el estilo. He aceptado que malos días los tiene todo el mundo, fumadores y no fumadores, y que no necesito el tabaco para enfrentarme a ellos, porque después de un cigarro el día seguirá igual, pero al cabo de un rato necesitaría fumar otro, y otro y otro... y llegaría la noche y no podría dormir porque me angustiaría pensando en que me he gastado 8€ que no debía en provocarme un problema de salud grave...

Por eso, a pesar de que he tenido un mal día, el hecho de no haber caído en la tentación, de seguir luchando sin probar pizca de tabaco, ha hecho que el día mejorara y pueda sentirme orgullosa de mi misma y más fuerte.

lunes, 19 de agosto de 2013

Dia 12º de tratamiento: DIA 4 SIN FUMAR

Las ganas de fumar se convierten a ratos en melancolía, como si echara de menos el cigarro en ciertas situaciones.
 
Me siento algo descolocada cuando voy a hacer algo y de repente me quedo clavada porque me falta el cigarro.
 
No lo paso muy mal, tan solo es un fastidio, y la ansiedad que generan estas situaciones es llevadera.
 
Esta mañana se me pasaban ideas por la cabeza como "por un cigarro no pasa nada, pídele a alguien así solo fumarás uno...", y se que es el "mono" el que habla, porque yo tengo bien claro que no quiero fumar ni tan siquiera darle una única calada a un cigarro.
 
He comido en casa de mis padres, y como de costumbre, he estado un rato charlando con mi madre en la cocina, la diferencia es que ahora solo fuma ella... y no me han venido ganas de fumar, solo tenia esa sensación extraña de no saber bien qué hacer, que me faltaba algo... pero nada más.
 
Tengo bastante tos, aunque ya no expectoro tanto. No se si es bueno porque noto el pecho cargado. Creo que volveré a usar el inhalador para ayudar a mis bronquios a limpiarse.
 
Estoy muy satisfecha por haber empezado este tratamiento. Ahora veo claro que sin la medicación, es muy probable que no hubiera aguantado más de 1 día sin fumar y encima sufriendo.
 
Sin embargo, llevo 4 días y no tengo cambios de humor, ni tristeza, solo esa melancolía pasajera y el fastidio a ratos. Sé que estoy en el momento más difícil y que aun faltan días para que deje de pensar en el tabaco, aun así me siento estupenda y me muero de ganas de que llegue ese día en el que me levante y empiece mi día a día sin acordarme del tabaco.

domingo, 18 de agosto de 2013

Dia 11º de tratamiento: DIA 3 SIN FUMAR

Hoy me he levantado sin pensar en tabaco... ha tardado un poco en venirme a la cabeza.
 
He de decir que estoy muy contenta, ya son tres días que llevo sin fumar y me encuentro muy bien, animada y tranquila.
 
La medicación funciona. No sufro la tan temida ansiedad, tan solo el fastidio de tener ganas de fumarme un cigarro en alguna ocasión.
 
Me he dado cuenta de lo incrustado que estaba el hábito de fumar en mi vida. Hay situaciones como mientras estoy haciendo la comida, en los cuales toca esperar un poco y acostumbraba a ponerme algo de beber y aprovechaba para fumar un cigarro. O como después de cenar, cuando ya te has lavado los dientes y fregado los platos de la cena, y toca descansar y relajarse, me siento extraña porque no sé qué hacer ahora, antes me sentaba en el sofá y me ponía a fumar un cigarro tras otro.
 
Ahora soy consciente del tiempo que uno malgasta cuando fuma. Y este es uno de los puntos que un ex fumador ha de trabajar, volver a aprender a hacer las cosas sin fumar, utilizar ese tiempo que malgastaba fumando en algo productivo y beneficioso.
 
Como novedad, creo que mi olfato se está recuperando. He de decir que ya tenia buen olfato cuando fumaba. Ahora parece que este sentido se esté agudizando. Soy capaz de sentir el perfume de una persona a varios metros de distancia... o el olor de un container de basura también a varios metros... o incluso lo que cocinan en un bar que está en la calle de en frente!
 
No solo eso, esa tos que todo fumador tiene, yo la sigo teniendo, pero más fuerte, y expectoro más. Obviamente, vigilo la expectoración, porque según su color puede significar que hay infección. Pero no, no la hay, toda la mucosidad que estoy sacando (por boca y nariz) es de un tono grisáceo moteado de manchas marrones... creo que es alquitrán o cualquier porquería que he ido tragando con el cigarro, que estaba alojada en mis bronquios y ahora la estoy expulsando.
 
Todo esto, a pesar de molesto (incluso lo de los olores), es muy positivo. Quiere decir que mi cuerpo se está recuperando.

Día 10º de tratamiento: DIA 2 SIN FUMAR

Ha sido un día duro, bastante.
 
He soñado que podía fumar y que si lo hacía no pasaba nada, aunque en el sueño, al final, no llegaba a fumar...
Pero me he levantado pensando en tabaco.
Luego, en Sabadell, pintando el piso, las ganas eran constantes, y no podía dejar de pensar en ello.

Al llegar a casa por la tarde, me he echado una siesta bien larga, y las ganas de fumar habían disminuido pero aun así, seguía pensando en ello.

De hecho, hasta ahora no he empezado a estar algo más tranquila.

Puedo decir que he superado el segundo día de batalla, aunque casi acabo subiéndome por las paredes....

A lo largo del día de hoy, he podido ver cosas que, mientras fumaba, no era capaz de percibir.
Por ejemplo:

- Los Sábados por la mañana son mañanas de relax, no hay prisas y puedes desayunar tranquilamente fumándote tu cigarrito... y ya no.

- Las reformas que le estamos haciendo al piso de Sabadell, para mi era muy gratificante hacer un descanso para fumar. Era una especie de recompensa...

y supongo que por esto hoy se me ha hecho tan duro. Pero la cuestión, para que este tipo de deseos no tomen el control, es hacerse esta pregunta:

¿Esa sensación gratificante que proporciona fumar en esos momentos que tanto te lo pide el cuerpo, es tan valiosa como para seguir fumando de por vida?¿ vale tanto como para gastarme 200€ al mes para fastidiarme la salud?
 
La respuesta es obvia... NO. No hay sensación gratificante que valga la pena condenar mi salud y pagar por ello.
 
Gracias a este pensamiento (y el apoyo de Diego) he conseguido ir tirando durante el día.
 
Al llegar a casa, después del paseo nocturno, me he dado cuenta de lo mal que huele a tabaco mi casa. El olor está impregnado a las paredes, cortinas y sofá. Me va a tocar hacer una buena limpieza!


viernes, 16 de agosto de 2013

Dia 9º de tratamiento: PRIMER DIA SIN FUMAR

Quién lo diría!. 24 horas sin probar un cigarro, estoy muy pero que muy contenta y animada!.
 
Me he levantado como siempre y tenia ganas de fumar, pero he desayunado, tomado la pastillita y... me he ido camino al trabajo en bici, y las ganas han ido disminuyendo. Lo que ha pasado es que he llegado demasiado pronto al trabajo... unos 30 min antes... y es debido a que normalmente, por la mañana tardaba en ponerme las pilas porque me sentaba a fumar un cigarro antes de desayunar y un par después.
 
Durante la mañana he tenido pocas ganas de fumar, la verdad es que me ha sorprendido la facilidad con la que he podido enfrentarme a las ansias. Respiraciones, distraerme con algo, beber agua... ha sido más fácil de lo que esperaba.
 
Después de comer me han venido ganas, pero he vuelto a casa en bici con Diego, y eso ha hecho que disminuyeran bastante. Luego una siesta que es viernes!.
 
A la tarde lo he llevado bien. Ansiedad muy llevadera, incluso, después de tomar la pastilla de la tarde, como se me revuelve el estómago, no tenia ni hambre.
 
La única parte del día en la que estoy sintiendo algo de dificultad es ahora, a la noche, después de cenar. Las ganas son fuertes, aunque no me estoy subiendo por las paredes.
He salido a la calle a pasear, comiendo chicle... me he dado una ducha relajante y hecho ejercicios de respiración... parece que la cosa ha mejorado.
 
Los aspectos positivos de llevar 24 horas sin fumar:
 
- He notado ya como respiro mejor.
- No tengo mal aliento.
- Soy más productiva en el trabajo.
- Me he cansado mucho menos yendo en bici.
- Tengo más ánimo y confianza de que lo lograré.
 
Hoy estoy más convencida que nunca de que esta decisión ha sido la mejor que he tomado nunca.
A parte de que ganaré más salud y dinero, está esa sensación de libertad, de haberme librado de una losa que me impedía vivir dignamente:
 
        No tener que sufrir por quedarme sin tabaco por la noche, no tener que hacer mil y un
        apaños para llegar a fin de mes porque un cuarto de mi sueldo se lo lleva el tabaco.
       
        No sentirme mal por estar rodeada de no fumadores y yo sentir ganas de fumar uno tras otro.
 
        No perderme ratos con mi sobrino porque necesito salir a fumar.
 
Y seguro que a medida que vayan pasando los días, encontraré más cosas por las que dejar de fumar ha supuesto una liberación.
 
       

jueves, 15 de agosto de 2013

Dia 8º de tratamiento: El Último día

Hoy es mi último día como fumadora. A partir de mañana, seré una ex fumadora.
 
A lo largo del día de hoy he estado ratos largos sin fumar, no porque no me apeteciera en absoluto, sino porque no he querido fumar, y he logrado llevarlo bien.
 
Aun así, tengo dudas... supongo que es normal, cualquier acontecimiento o cambio importante en la vida pueden ocasionar dudas... aunque en este tema no debería tenerlas. Creo que son producidas por el temor a pasarlo muy mal, a no ser capaz...
 
Trato de mentalizarme de que dejaré de fumar día a día, es decir, mañana no fumaré, pero no pienso en pasado mañana, eso ya lo veré cuando llegue el momento. De esta manera parece más llevadero.
 
De momento, el doblar la medicación ha supuesto tener más sueño y algo de náuseas, bastante molestas por cierto... espero que duren pocos días, en el prospecto indica que es un efecto secundario que acaba desapareciendo.
 
Mañana es el Gran Día.

Dia 7º de tratamiento

Entre mañana y pasado, dejaré de ser fumadora. Y eso me pone de los nervios, a pesar de que me hace ilusión.
Se que parece contradictorio, pero es así... supongo que miedo por dejar de hacer algo que llevo años haciendo, algo muy difícil de dejar, pero a la vez, ilusión por dejar de ser una esclava del tabaco, por dejar de fastidiarme la salud y ser capaz de llevar el estilo de vida sano que deseo llevar.
 
Reconozco que hoy ha sido difícil aguantar. Durante la mañana es cuando menos me cuesta y he podido pasar con 3 cigarros desde el desayuno hasta la hora de comer. Algo completamente inusual en mi, normalmente al medio día, ya casi me había pulido un paquete!
Pero por la tarde... eso ya es otro tema... me resulta más difícil, y si tengo tabaco al alcance, puedo fumarme 3 cigarros seguidos uno tras otro...
 
Supongo que ese será mi punto débil cuando ya no fume nada durante todo el día. Creo que para compensar, saldré a hacer ejercicio, el rato que sea necesario.
 
En cuanto a la medicación, ya lo he ido comentando. Al principio parece que tengas menos ganas de fumar, y si te lo montas bien, es verdad que se fuma menos, pero el hábito a veces tiene más fuerza con lo cual, has de tener un poco de fuerza de voluntad para ir reduciendo.
 
Los siguientes días he ido percibiendo que cada vez cuesta menos pasar horas sin fumar (exceptuando, para mi, la tarde).
 
A partir de mañana, doblo la medicación. Hasta ahora tomaba 1mg al día en 2 tomas. A partir de mañana son 2mg al día en 2 tomas.
 
Se acerca el día D!

martes, 13 de agosto de 2013

Dia 6º de tratamiento

Ya queda poco!... por un lado mucha ilusión, y por otro algo de temor. Pero me veo totalmente capaz de afrontarlo.
 
Hoy, a la tarde, cuando más ganas tengo de fumar, he salido a dar una vuelta con Diego. Y no he pensado en tabaco en todo ese rato!
 
Durante la mañana más de lo mismo, estaba trabajando y se me olvidaba fumar, incluso me he tomado el café con leche del almuerzo sin fumar!
 
La verdad es que hoy me está costando mucho menos pasar sin fumar, y no me siento triste, tal vez un poco irritable, pero creo que eso le pasa a todo el mundo que ha de coger el metro en hora punta.
 
La única pega, que me muero de sueño. Algo más a favor, de momento no me han aumentado las ganas de comer, de hecho, he perdido un kilito! :-)
 
En unos días dejaré de ser fumadora, y por fin libre!.

Dia 5º de tratamiento

Aguanto bien sin fumar... no me coge ansiedad si me tiro horas sin fumar. Algo que para mi antes era imposible.
 
Pero aun así, no ha sido un buen día. Hacia la tarde es cuando más me cuesta no fumar. Y concretamente hoy no lo he sabido llevar bien.
 
Bajón anímico, irritabilidad, apatía... supongo que es normal. Al principio lo he achacado a la medicación, ya que en el prospecto advierte de estos síntomas, pero ha sido fumarme un cigarro y se me han pasado todos los males.
 
Es más, me han entrado ganas de fumar compulsivamente.
 
Esperemos que esto solo sea hoy y mañana otro día.

domingo, 11 de agosto de 2013

Dia 4º de tratamiento

Hoy he estado un poco como ayer, he fumado bastante menos, eso sí, pero lo achaco más al paseo en bici que nos hemos dado que al medicamento.
 
Las ansias siguen igual, aunque reconozco que se pueden sobrellevar. Puedo pasar más rato sin fumar, si no lo hago es porque no quiero...
 
Así que mañana me he propuesto fumar casi nada, a ver como reacciono.
 
Lo que si he notado es que, como el tabaco me satisface mucho menos, mi mente está buscando otras fuentes de satisfacción, y no paro de pensar en comida!!
 
Uff... xD

sábado, 10 de agosto de 2013

Dia 3º de tratamiento

Tercer y último día de tomar solo una pastillita de 0.5mg. A partir de mañana sube la dosis, 0.5mg por la mañana y por la noche.
 
Siendo sincera, he tenido durante todo el día muchas ansias de fumar, aunque he fumado un pelín menos de lo que suelo fumar.
 
El caso es que enciendo el cigarro y no lo disfruto, se me consume o lo acabo tirando antes de acabarlo... pero es un continuo encender y apagar. Tengo la sensación de que, a pesar de las ansias, fumo por fumar... es frustrante, estoy tirando el dinero de una manera muy tonta.
 
Lo positivo de todo esto es que, percibo que fumar ya no me satisface tanto, creo que es por eso que tiro los cigarros a la mitad.
 
Y supongo que esta sensación se irá incrementando al ir aumentando la dosis.
 
En cuanto a estado de ánimo, sigo contenta, no tengo cabreos ni me siento depre... incluso hoy me he tomado 2 coca-colas y no estoy alterada!! (bueno... un poquito si, no paro de hablar!)
 
A ver que tal mañana.

Dia 2º de tratamiento

Hoy he fumado como de costumbre, es decir, la misma cantidad.
 
Pero si es cierto que he percibido que muchos de los cigarrillos que he fumado podía haberlos descartado.
 
Antes no era demasiado consciente de ello, no sé si será porque estoy mentalizada en dejar de fumar o porque el medicamento va haciendo efecto, pero noto más cuando realmente me apetece fumar por necesidad "física" y cuando lo hago por "capricho".
 
Tal vez debería empezar a rechazar esos cigarros que no "necesito", si no tengo verdaderas ansias de fumar no fumaré.
 
Por lo demás, me siento bien. Tal vez tengo algo más de sueño de lo habitual pero me encuentro bien, tranquila.
 
A ver como va cuando empiece con las dosis más altas.

jueves, 8 de agosto de 2013

Dia 1º de tratamiento

Esta mañana me he tomado la primera pastilla. Durante 3 días solo tengo que tomar una pastilla de 0.5mg, luego pasaré a tomar 0.5mg por la mañana y 0.5mg por la noche durante 4 días, completando así la primera semana, durante la cual puedo fumar.
 
Durante la segunda semana tendré que tomar 1mg por la mañana y 1mg por la noche, y ya no fumaré.
 
Las sensaciones que he tenido hoy. Me he levantado con un mono tremendo, como siempre, pero no tenia ni un cigarro en casa. Así que he desayunado rapidito, me he tomado la pastillita, me he arreglado y en 30 minutos estaba en el bar comprando tabaco.
 
Al dar la primera calada la sensación ha sido de "puaaaj que asco!"... y me he quedado asombrada... nunca me había pasado!, con las ganas que tenia de fumarme un cigarro y lo he tenido que tirar a medias... será el medicamento? o me estoy auto sugestionando?
 
No lo sé, pero de todas maneras, es muy motivador.
 
Al llegar al trabajo me he encendido otro, antes de entrar, pero me ha pasado más de lo mismo, no me lo he podido fumar entero, y así con todos los cigarros que he intentado fumarme durante la mañana... en total creo que he desperdiciado unos 10 cigarros... de los cuales se puede decir que me he fumado la mitad o menos... eso quiere decir que he fumado unos 5 como mucho. Normalmente me suelo fumar el doble durante la mañana.
 
Después de comer este efecto de rechazo al tabaco ha ido disminuyendo, pero aun así no era capaz de acabarme el cigarro.
 
Es una sensación extraña, como si estuviera saturada, a pesar de no haber fumado tanto como suelo hacerlo, algunos cigarros los he acabado por dejar que se consumieran en mi mano mientras charlaba con mi madre...
 
Ahora me siento tranquila y bien, y ya no siento ese rechazo al tabaco. Me he comprado el segundo paquete y solo me he fumado 4, pero a estas horas ya me habría ventilado la mitad!... qué curioso.
 
Puede ser que solo una pastilla ya empiece a hacer efecto?

Champix

Se ha oído hablar mucho de este producto, sobretodo los aspectos negativos, pero eso siempre pasa cuando algo tiene éxito.
 
Champix es un "antidepresivo", tal cual, su principio activo se usaba para tratar los trastornos de depresión, pero descubrieron que administrando ciertas dosis a personas fumadoras, éstas eran capaces de abandonar el tabaco sin mayores traumas.
 
Resumiendo mucho lo que se explica en el prospecto (un prospecto que más que un folleto informativo parece una manta!), este medicamento está indicado, principalmente, para suavizar la ansiedad provocada por la retirada de la nicotina, pero también provoca la inapetencia del cigarro.
 
Champix bloquea los receptores de nicotina que hay en las neuronas, evitando progresivamente que la nicotina estimule el centro de placer que hay en el cerebro. Así pues, durante los primeros 7 días de tratamiento, durante los cuales puedes fumar, cada vez te apetece menos el cigarro.
 
A partir del día 8 has de dejar de fumar. Por lo que he podido ir leyendo en otros blogs de gente que lo ha dejado, se siente algo de ansiedad e inquietud, pero nada comparable a cuando dejas de fumar "a saco Paco".
 
El tratamiento dura, como máximo, 3 meses.
 
La tasa de éxito de este medicamento es muy alta, y está muy recomendado para gente que tiene una alta dependencia al tabaco y que ha intentado de todo para dejar de fumar, sin éxito.
 
A pesar de todo, hay muchos detractores. Como cualquier medicamento que actúe sobre el sistema nervioso central, los supuestos efectos adversos son escandalosos, sobretodo aquel que dice que se pueden tener ideas suicidas...
 
Por lo visto, este medicamento se comercializó inicialmente en Estados Unidos, sin receta médica, así que cualquiera lo podía comprar, incluso gente que, por motivos de salud, no debían tomarlo. El caso es que se encontraron con varios casos de suicidios entre gente que tomaba esta medicación.
 
Ha habido gente que me ha dicho que estoy haciendo una locura tomando esto, que acabaré tirándome a las vías del metro o cosas por el estilo... no he podido hacer más que reírme... ni que este medicamento fuera a tomar control de mi mente y obligarme a saltar por la ventana!!
 
Está claro que es un medicamento potente y que antes de tomarlo hay que acudir al médico, aunque se venda sin receta. Esto no es como los chicles o los parches de nicotina.
 
Así que lo mejor es acudir a un médico y asegurarse de que podemos tomarlo si lo que queremos es dejar de fumar definitivamente.

Soy fumadora

Empecé a fumar a los 17 años... y no recuerdo bien por qué... creo que quería ser igual que el resto de amiguitos que tenia en el instituto, ellos fumaban tabaco y porros, y yo ni uno ni lo otro, me sentía fuera de lugar, una cría...
 
Supongo que a muchos fumadores les ha pasado igual. A pesar de tener toda la información necesaria para no caer en las garras del tabaco, caímos igualmente.
 
Lo que más me sorprende es que uno cae en esas garras a base de fuerza de voluntad. Nadie que pruebe un cigarrillo se engancha a la nicotina, es más bien al contrario, la primera reacción es de rechazo: tos, mareo, nauseas... Pero a base de fumar uno tras otro, a base de fuerza de voluntad para superar esas reacciones de rechazo, uno se acaba enganchando... cuando menos te lo esperas, sales de casa y vas directa al estanco porque no puedes pasar el día sin fumar, lo necesitas, ya eres un fumador de verdad.
 
Y es justo en ese momento en el que te das cuenta que ya no lo quieres ser... la fase de querer ser igual de "cool" que tus amiguitos ya ha pasado, has crecido y te das cuenta de que el tabaco no te aporta nada realmente. Pero aun así, no te acabas de decidir y sigues fumando, aun eres joven y no notas los efectos perjudiciales en tu salud, y como seguramente, aun fumas poco, tampoco te cuesta demasiado dinero...
 
Pero pasan los años, y la necesidad crece. Ya no solo eres un completo adicto a la nicotina, sino que cada vez necesitas más. El paquete, que en el instituto te duraba una semana, ahora te dura un día.
Llega fin de mes y no tienes un euro, ni tan siquiera para tabaco, y acabas comprando de liar o pidiendo pasta a alguien, cual yonki de la nicotina.
 
Empiezas a notar como tu salud se resiente. Te haces mayor y ves la necesidad de cuidarte, pero a la que haces algo de ejercicio físico, te ahogas, se te dispara el corazón y parece que te va a estallar una vena en el cerebro.
 
Empiezas a ser realmente consciente de que fuiste un completo idiota al empezar a fumar y emperrarte a ser como los demás. Maldices aquel día que se te pasó por la cabeza comprarte la primera cajetilla de cigarros, y te lamentas de no haberlo dejado a tiempo, cuando la adicción a la nicotina no era tan fuerte, cuando el cigarro aun no se había "incrustado" en tu vida, cuando todavía no dependías de él para enfrentarte a tu día a día.
 
Soy fumadora desde los 17 años, tengo 33. A lo largo de los últimos 10 años he dejado de fumar muchas veces, y he vuelto también muchas veces.
 
Luchar contra el tabaquismo no es tarea fácil. La adicción a la nicotina está dividida en 2 partes, la física y la psicológica. La adicción física es fácilmente superable; el problema de todo fumador que quiere dejar de fumar es la dependencia psicológica.
 
A lo largo de los años, el cigarro se vuelve tu "aliado", un aliado que en realidad es tu enemigo porque te va matando poco a poco, pero por eso, porque es poco a poco, no lo notamos. Llega un momento en el que no eres capaz de saborear ni disfrutar de ciertos momentos del día y de la vida si no puedes fumar.
Tomar un café, ver una peli, salir de fiesta, hacer un descanso en el trabajo... son cosas que un No fumador puede disfrutar plenamente, y cosas que un fumador ha perdido la capacidad de disfrutar si no es acompañándolas de un cigarro.
 
Este es el mayor problema del fumador. La ausencia de ese "aliado", hace que la vida le parezca triste, nada le divierte, nada le sirve para estar bien (durante los primeros meses sin tabaco). A parte la ansiedad, llega a ser terrorífica, horrible, insoportable.... por lo menos lo ha sido para mi.
 
Hace unos meses, decidí que quería dejar de fumar. Lo decidí seriamente. Me dirigí a mi medico en el centro de atención primaria de mi barrio y me apuntó a un taller para dejar de fumar que se impartía allí mismo.
 
Dos enfermeras nos dieron una charla, los motivos por los cuales fumamos, los síntomas que sentiríamos al dejar el tabaco, técnicas de relajación y motivación, y todos los medios para dejar de fumar.
A parte, nos hicieron el Test de Fagerström, un test que te indica el nivel que tienes de dependencia al tabaco.
Mi puntuación fue un 9: " El fumador es altamente dependiente de la nicotina". Ante esta situación, me hicieron un test de motivación, y salió una puntuación alta. La enfermera me indicó que no debía tratar de dejar de fumar sin ayuda farmacológica, ya que hacía poco que había superado las crisis de Trastorno de Pánico y era demasiado arriesgado, a parte, mi dependencia era muy elevada y era buena candidata para dejar de fumar con la ayuda del famoso Champix
 
Así pues, me decidí. La batalla iba a comenzar.