Días Sin Fumar

domingo, 18 de agosto de 2013

Día 10º de tratamiento: DIA 2 SIN FUMAR

Ha sido un día duro, bastante.
 
He soñado que podía fumar y que si lo hacía no pasaba nada, aunque en el sueño, al final, no llegaba a fumar...
Pero me he levantado pensando en tabaco.
Luego, en Sabadell, pintando el piso, las ganas eran constantes, y no podía dejar de pensar en ello.

Al llegar a casa por la tarde, me he echado una siesta bien larga, y las ganas de fumar habían disminuido pero aun así, seguía pensando en ello.

De hecho, hasta ahora no he empezado a estar algo más tranquila.

Puedo decir que he superado el segundo día de batalla, aunque casi acabo subiéndome por las paredes....

A lo largo del día de hoy, he podido ver cosas que, mientras fumaba, no era capaz de percibir.
Por ejemplo:

- Los Sábados por la mañana son mañanas de relax, no hay prisas y puedes desayunar tranquilamente fumándote tu cigarrito... y ya no.

- Las reformas que le estamos haciendo al piso de Sabadell, para mi era muy gratificante hacer un descanso para fumar. Era una especie de recompensa...

y supongo que por esto hoy se me ha hecho tan duro. Pero la cuestión, para que este tipo de deseos no tomen el control, es hacerse esta pregunta:

¿Esa sensación gratificante que proporciona fumar en esos momentos que tanto te lo pide el cuerpo, es tan valiosa como para seguir fumando de por vida?¿ vale tanto como para gastarme 200€ al mes para fastidiarme la salud?
 
La respuesta es obvia... NO. No hay sensación gratificante que valga la pena condenar mi salud y pagar por ello.
 
Gracias a este pensamiento (y el apoyo de Diego) he conseguido ir tirando durante el día.
 
Al llegar a casa, después del paseo nocturno, me he dado cuenta de lo mal que huele a tabaco mi casa. El olor está impregnado a las paredes, cortinas y sofá. Me va a tocar hacer una buena limpieza!


No hay comentarios:

Publicar un comentario