Días Sin Fumar

sábado, 26 de octubre de 2013

El "placer" de fumar. (71 días sin fumar)

Hay momentos en los que añoro sentir aquel placer que sentía cuando me "apetecía" mucho un cigarro.
Lo curioso es que sé que esa añoranza es un engaño de mi cerebro.

Soy consciente de que el "placer" de esos momentos en los que apetecía mucho fumar, no era más que el alivio de la ansia por nicotina. Si ahora fumase, no sentiría ningún tipo de placer, ya que mi cuerpo está limpio de nicotina y no la necesita.

Cuando eres fumador, esos momentos de "placer" se suceden en puntos habituales del día a día:

- Antes de entrar al trabajo
- En un descanso
- En el almuerzo
- Al salir del trabajo
- Después de comer
- Delante del ordenador
- En un momento de evasión
- etc etc...

Y cuando dejas de fumar, esas situaciones son las de "riesgo", ya que están muy relacionadas con el tabaco.
Pasas de "disfrutar" de esas situaciones, acompañado del cigarro, que te alivia la ansiedad (por la nicotina) a de repente, tener que vivir esas mismas situaciones sin él.
Al principio es muy difícil, se pasa muy mal e incluso se abandonan esas actividades o se evitan esas situaciones, porque ya no se disfrutan como antes... se echa de menos el cigarro y se llega a creer que no se puede disfrutar de nada sin fumar.

Esto solo es cierto al principio, cuando estamos superando la adicción física a la nicotina. Poco a poco, vas notando como ya no te urge tanto un cigarro cuando, por ejemplo, estás tomándote un café en una terracita en el descanso del trabajo, y empiezas a sentirte a gusto, y en menos tiempo del que uno cree, se te olvida que fumabas en esas situaciones y te sorprendes al recordarlo.

Actualmente, me encuentro en medio de estas dos fases... a veces siento una punzadita de añoranza, que me sacudo con rapidez, y en otros momentos me sorprendo a mi misma viendo que me siento genial haciendo algo que antes solía hacer fumando cigarros uno tras otro.

De todo esto deduzco que mi cerebro sigue aun medio "engañado", y no es que añore realmente fumar sino que añoro sentir el placer que sentía cuando era una adicta al cigarro.

Creo que cualquier fumador y/o ex-fumador sabrá identificar a la primera esa sensación; para los que no habéis fumado nunca, seguro que conocéis a gente que fuma y seguro que habéis observado esa expresión de placer y bienestar que transmiten los fumadores cuando se fuman un cigarro relajadamente después de comer, no?

Pues es esa la sensación que se añora, no el cigarro en si. Esa es la gran lucha de un ex-fumador. Convencerse de que realmente eso no es placer, a no ser que llames "placer" al alivio que se siente al quitarte los zapatos, 2 tallas más pequeñas, que te has comprado, a pesar de que usarlos te destrozan los pies (by Allen Carr).


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